Ayer viendo redes (lo siento pero no puedo con Elsa, me pone muy nerviosa con esa parsimonia), se hablaba de cómo entrenar el cerebro. Y una de las cosas que más me llamó la atención fue la "zona de confort". Dicha zona, es en la cual el cerebro se siente cómodo. Es decir, lo que sabemos hacer, o hacemos bien. Si yo por ejemplo, tejiese, y lo hiciese bien, y sólo pasase mis ratos libres tejiendo, mi cerebro estaría encantado en su zona de confort, no tendría que realizar ningún esfuerzo. Así, que lo que se proponía, es huir de esa zona. Es decir, aprender cosas nuevas, que no sepas, y practicarlas, no realizarlas un día y dejarlas, sino que intentar que tú cerebro tenga que esforzarse durante tiempo. Realizar hobbies costosos para nuestro cerebro.
Yo siempre he querido saber música, es mi asignatura pendiente. Tengo un oído nefasto. Lobato nunca quiere bailar conmigo (otra cosa pendiente, el baile en pareja). A ver si este año próximo tengo más tiempo y puedo comenzar a salir de mi zona de confort.
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