domingo, 14 de julio de 2013

Tinto de verano

Lo siento intelectuales del mundo, pero nunca antes había oído hablar de Muñoz Molina, hasta hace poco menos de un mes. Escucho por la tele que a un tal Muñoz Molina, le van a dar el premio Príncipe de Asturias de las Letras. Hace un par de días, en el Vips, ojeando los libros de edición bolsillos (tan típicos para mí en verano, hasta que me compre un ebook), veo que en lugar preferente, sitúan al fulano, y en concreto varios de sus libros. Sin más, decido que ya que le dan el premio, debería leer algo suyo, y sin más también, elijo Plenilunio. Hace más menos una hora, después de dormir a Adriana, siento mi culo en el sofá y diviso en la repisa el libro recién comprado. Opciones: ver con Lobato una de esas películas chorras, con las que se ríe sin parar y yo no le veo gracia, o bien, comenzar el libro. Abro el libro por la primera página, y me pongo a leer quién es él. Cual es mi grata sorpresa, cuando leo que es el marido de Elvira Lindo. ¿Qué si no lo conocía? Claro que lo conozco, es "mi santo", como Elvira lo llamaba en Tinto de verano. Recuerdo haber leído tinto de verano hace años, en un verano cualquiera, recuerdo haberme reído muchísimo y quedarme enganchada al libro. Son varios artículos que Elvira Lindo escribía para el País. Desde aquella me hice su fan number one, y a su vez de su intelectual santo. Me gustó su descaro, su frescura, sin querer aparentar o ser. Y sobre todo, me asombró "Manolito gafotas". Alguien que pueda escribir un libro para niños y adultos con la maestría que lo hace ella, merece el aplauso de la crítica, y por supuesto de mí parte. Así que, llevo más de una hora "releyendo" (jaaa, y sólo quién ha leído Tinto de verano, sabe por qué me río cuando escribo "releyendo") ese libro del que nunca me he olvidado.
P.D.: Elvira, guapa, ahora, voy leer a tu santo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jolines me entran ganas d leer el libro!! Ya me lo pasaras.. Cuando vuelvas pedi!!! Bss