Y estas maravillas las de Javi y Ricardo. Milhojas y canutillos con chocolate.

Evidentemente no nos fuimos. Pero como íbamos a irnos, no podíamos ni movernos, así que cambiamos de idea y decidimos irnos, pero directos al sofá. La verdad que en el sofá nos tiramos Ricardo y yo, porque a Javi le entró la vena maruja, y se puso a fregar como un loco, para dejarle impecable el piso a la señora.
Evidentemente no nos fuimos. Pero como íbamos a irnos, no podíamos ni movernos, así que cambiamos de idea y decidimos irnos, pero directos al sofá. La verdad que en el sofá nos tiramos Ricardo y yo, porque a Javi le entró la vena maruja, y se puso a fregar como un loco, para dejarle impecable el piso a la señora.
De noche, de cañas por Vitoria, que cada día me sorprende y me gusta más. Cenamos en un gallego, con otro postre guarro incluido. Vamos, es que nos pasamos comiendo todo el día, esto de que Javi vuelva, va a ser un peligro, porque podemos volver a hinchar como pelotinas. En fin que hoy madrugamos, y nos pusimos manos a la obra, claro está, después de desayunar chocolate con churros. Llegamos a las tres, con paradita incluida, para almorzar un pinchito de tortilla, y por supuesto, nos fuimos a comer nada más aterrizar. Sopa de marisco, fabada, lubina con queso y tarta de postre. Por dios, somos unos adictos a la comida. Lechuga toda la semana para poder bajar el par de kilos que me cogí en dos días.
Miranda de Ebro: no se como Javi, en un año que lleva allí no ha conocido a casi nadie, bueno sí lo se, porque es un antisocial total que solo se ha dedicado a hacer deporte. El otro día cuando llegué me fui a tomar un café con Ricardo, y resulta que el dueño del bar Ris (o algo así) es de la Felguera, allí el hombre nos contó toda la historia del Centro Asturiano y su posterior desaparición. Mi padre dio un pregón en Miranda de Ebro. Y nuestros vecinos vacacionales, son de Miranda de Ebro. José, otra vez será.
Ya hay nieve. El pantano está seco. Cuando pasamos el negrón, un brazo como loco, hacía el signo de la victoria. Solo el que ha vivido fuera de su tierra, sabe, como se alegra uno cuando vuelve a ella.
1 comentario:
Que le habremos hecho los asturianos a este madrileño, para que entre en Asturias con el signo de la victoria.... No le sacamos de aqui ni a tiros.
PD: gracias por la dieta, cuando quedamos para la próxima comida ?. Ricar.
Publicar un comentario