domingo, 13 de marzo de 2011

Chucu, chucu, chucu, chucu, chuuuu

El título de mi entrada, hace referencia a como en mi cabeza, suena un tren. Cuando estaba en Oxford, Chin (un amigo chino), le dio por preguntarnos como ladraba un perro en nuestro idioma, parece una pregunta absurda, y mi respuesta fue absurda: ¿cómo va a ladrar?, Guau. Pues no, en cada país es distinto. Supongo lo mismo pasará con el sonido del tren.
El padre de Lobato fue maquinista durante 43 años. Así que ayer nos plantamos en Gijón para visitar el museo del ferrocarril. Creo que le gustó mucho. Nos estuvo enseñando cada máquina, su funcionamiento. Vimos las máquinas de vapor, los vagones de las minas, el coche de correos...
Después, fartura en el Tierra Astur, paseín por la playa y pa casina.
Eso sí, a Gijón fuimos y vinimos en tren.
P.D.: mi abuelo iba a Madrid a ver a mi abuela en el coche de correos.

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