El padre de Lobato fue maquinista durante 43 años. Así que ayer nos plantamos en Gijón para visitar el museo del ferrocarril. Creo que le gustó mucho. Nos estuvo enseñando cada máquina, su funcionamiento. Vimos las máquinas de vapor, los vagones de las minas, el coche de correos...
Después, fartura en el Tierra Astur, paseín por la playa y pa casina.
Eso sí, a Gijón fuimos y vinimos en tren.
P.D.: mi abuelo iba a Madrid a ver a mi abuela en el coche de correos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario