En la evaluación de Diciembre, una señora muy mayor a punto (creo yo) de jubilarse, comenta que cuando ella estudió magisterio, la hiperactividad no consistía en insultos o ataques de furia.
Señor@s gracias a muchos esfuerzos, hay una educación obligatoria, y como maestr@s, nuestra obligación es enseñar a todos los alumnos. Ya no llevamos uniformes, ya no somos todos iguales, gracias a muchos esfuerzos (reitero) los alumnos con necesidades pueden acceder a la enseñanza secundaria, porque nuestro Currículo es abierto y flexible, en donde existen Adaptaciones Curriculares para los niños que no son iguales, otra cosa es que se hagan, que se quieran hacer o que se sepan hacer. Sí, cierto es que tener a un alumno con necesidades educativas en el aula, da mucho trabajo extra, pero sin más, es nuestra obligación. Espero en esta entrada, poder responder a mi compañera sobre la relación entre Hiperactividad y ataques de furia, claro está, debo decir, que en plena evaluación contesté lo mismo que ahora voy a escribir, y también comenté que desde que ella estudió a hoy, hemos evolucionado mucho, por ejemplo, ya no estamos en dictadura.
Voy a intentar explicar para que todo el mundo lo entienda lo que es el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, que es lo padece mi golfista profesional.
Según el Manual de Diagnóstico y Estadistico de los Trastornos Mentales o DSM IV (es decir, el manual por donde médicos, psicólogos y psiquiatras, se rigen para etiquetarnos), los criterios para su diagnóstico serían los siguientes:
A. Existen 1 o 2:
(b) a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas
(c) a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente
(d) a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones)
(e) a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades
(f) a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos)
(g) a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas)
(h) a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes
(i) a menudo es descuidado en las actividades diarias
(b) a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado
(c) a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud)
(d) a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio
(e) a menudo "está en marcha" o suele actuar como si tuviera un motor
(f) a menudo habla en exceso Impulsividad
(g) a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas
(h) a menudo tiene dificultades para guardar tumo
(i) a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos)
B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.
C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).
D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.
E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).
Hasta aquí el tema teoríco, ahora el práctico.El problema de la mayoría de los niños con TDAH, es el déficit de atención, son incapaces de estar centrados en una misma tarea más de dos minutos, se pierden, se aburren, por lo que empiezan a molestar en el aula, así que la mayoría de ellos acaban en pasillos o en el despacho del Jefe de Estudios. Normalmente en primaria, suelen ser bastante controlables, con clases de apoyo, en dónde los niños se suelen centrar mucho más al ser el único centro de atención. Son niños que suelen necesitar y requerir constante atención, niños en dónde las normas deben estar claras de antemano, como decían antiguamente una de cal y otra de arena, ahora hablamos de puntos positivos y negativos, es decir, las famosas Técnicas de modificación de conducta, que bien realizadas funciones, como la estimulación multisensorial. Pero para poder cambiar una conducta, lo primero y fundamental, es que conozcamos a fondo al niño y su conducta, saber lo que le gusta, lo que quiere, lo que odia, es decir, pararnos a escuchar.
En la mayoría de los casos, suelen ser niños que repiten, que no van bien en la escuela. Y debemos preguntarnos ¿que hacemos nosotros para mejorar su vida educativa? La escuela suele echar balones fuera, que si no podemos con ellos, que si no estamos preparados, que si necesita un profesor de forma constante, que si me descoloca a la clase, que si el resto no tiene la culpa...
Como decía al principio, en Educación Primaria, las conductas suelen ser controlables en su mayor medida. Los verdaderos problemas comienzan cuando se da el paso a la Educación Secundaria. En la mayoría de los casos, el TDAH, se presenta comórdido con otros trastornos, en concreto con el Negativismo-Oposicionista desafiante, cuyos criterios para su diagnóstico según el DSM-IV son:
A. Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo menos 6 meses, estando presentes cuatro (o más) de los siguientes comportamientos:
2. a menudo discute con adultos
3. a menudo desafía activamente a los adultos o rehusa cumplir sus obligaciones
4. a menudo molesta deliberadamente a otras personas
5. a menudo acusa a otros de sus errores o mal comportamiento
6. a menudo es susceptible o fácilmente molestado por otros
7. a menudo es colérico y resentido
8. a menudo es rencoroso o vengativo
¿Cuál es la causa del TDAH? Hay un problema en las funciones ejecutivas, pero ¿Qué son las funciones ejecutivas?
Hablando en lenguaje coloquial (yo no se otro) son aquellas que regulan nuestra conducta. Por lo que el inadecuado funcionamiento de estas funciones se manifiesta en los siguientes rasgos predominantes en los niños con TDAH:
1. Su inadecuada respuesta inhibitoria, dificultades en el control de impulsos y dificultades en la capacidad para demorar recompensas.
2. Su excesiva actividad en tareas irrelevantes o bien su pobre regulación de la actividad frente a la exigencia de una determinada situación.
3. Sus dificultades en la regulación de las emociones, la motivación y el estar alerta.
4. Su mayor variabilidad en el rendimiento de su trabajo.
En general, aparentan ser menos maduros emocionalmente, más expresivos con sus sentimientos, más exaltados, irascibles y se frustran fácilmente por los acontecimientos, provocando, a veces, dificultades en sus interacciones sociales (baja tolerancia a la frustración).
En la incapacidad de interrumpir sus acciones cuando es evidente que ya no son adecuadas.
Los niños con TDAH suelen ser en exceso inquietos y muestran un movimiento
excesivo que no es necesario para realizar una tarea determinada. Se manifiesta por
un movimiento continuo de manos y pies, tocar cosas, mecerse mientras está sentado
y el cambio de postura constante mientras realiza tareas relativamente aburridas.
Los niños más pequeños suelen correr y trepar en exceso u otra actividad motora
gruesa. Esto tiende a disminuir con la edad.
Los adolescentes con TDAH suelen manifestar más inquietud que sus compañeros de
la misma edad y nivel de desarrollo.
Por lo tanto, si hay un problema en las funciones ejecutivas, debemos de tener bien clarito, que muchas de sus conductas, no las pueden remediar, lo que aprende una persona por mera observación o experiencia, a ellos, como a las personas con autismo, necesitan práctica, mucha práctica, una educación específica, dirigida a sus conductas, a sus familiares y al profesorado. Pero en el fondo, lo que hacemos es culpabilizar al enfermo. Siempre digo lo mismo, si las deficiencias se ven, es decir, vemos a una personas ciega, o a una persona en silla de ruedas o a un niño con Síndrome de Down, los que los rodean actuan de otra manera, son más sensibles, más benévolos, pero si las deficiencias no se ven, pensamos que son como los demás y no, no lo son.
El adolescente con TDAH, en momentos de presión, explota, no es capaz de inhibirse o de callarse. Para que lo entendamos mejor, existen dos tipos de agresividad, la proactiva, es aquella que está planificada, y la reactiva, que es una respuesta desmesurada a lo que ellos creen un ataque. Me atrevo a decir, que el 99% de los niños y adolescentes con TDAH presentan una agresividad reactiva, no son respuestas con malicia, si lo fueran se callarían y luego la armarían. Ellos sin embargo se enfrentan, no pueden callarse, pero una vez se calman, y hablas con ellos, y expones tus argumentos, son capaces de razonar, pero no en el momento "expres" como yo lo llamo (momento en el que son igual que una olla expres). Y no hablemos ya de la medicación que toman, que no sabemos lo que repercute en sus cerebros o lo que repercutirá, pero de este tema ya he hablado y sabeis mi opinión.
Diagnóstico de mi golfista profesional, TDAH, actualmente se encuentra en tratamiento farmacológico, y está siendo tratado en el centro de salud mental. El diagnóstico realizado por los servicios médicos es de TDAH combinado con comorbilidad escolar, es decir ansiedad, oposicionismo y accesos de furia.
Mi golfista profesional vuelve a estar expulsado, tuvo tres momentos expres, después de una semana le comunicaron que quince días de expulsión, aunque luego le rebajaron la condena a semana y media. Y yo me pregunto de nuevo ¿la expulsión es una medida educativa para él?
Dejo esta pregunta en el aire: ¿Nos pueden condenar por que nuestro corazón late?
Yo no puedo controlar mis latidos ¿y tú?
5 comentarios:
Hola Ruth, soy María, la hermana de Pablo, como tiene tu blog de enlace te leo desde hace tiempo :) Me gusta mucho tu blog, y esta entrada me parece que está fenomenal. Tiene que ser muy complicado intentar mediar en una situación así. Expulsarlo estoy de acuerdo contigo en que no sirve para nada en absoluto...¿pero qué se puede hacer?¿ se pueden aplicar las técnicas de modificación de conducta en grupos grandes? (no son preguntas retóricas)
Espero que sigas actualizando a menudo :)
Hola María, me alegro de saber de ti!. Como todo, en educación lo primero es tener ganas de hacer y probar cosas, porque con la conducta todo y nada vale, de un niño a otro hay un mundo, por ello lo principal es conocerle. En primaria como digo, las técnicas de modificación de conducta vienen fenomenal, por ejemplo en gran grupo, yo siempre digo que hay que leerles a los niños, lo bueno sería leer libros o colecciones en dónde nuestro alumno pueda participar,al menos una hora a la semana, la empatía de los demás por nuestro alumno es fundamental, las dramatizaciones, o canciones con movimientos son aunque no se crea técnicas de modificación de conducta muy importantes, porque el niño puede estar en movimiento, es importante en los niños hiperactivos que les dejemos moverse, quizás aprendan más que estáticos.Para fijar la atención los puzzles, sopas de letras, o incluso el juego del tetris es genial o juegos de descubrir parejas. Trabajar la modificación de conducta por puntos funciona muy bien a nivel personal, si quieres conseguir...debes de tener tantos puntos positivos, los negativos restan, y el tiempo fuera, cuando la conducta es intolerable.Otra técnica maravillosa es la estimulación multisensorial en el aula de apoyo. Claro, en primaria se pasan mucho tiempo con un mismo profesor y esto puede hacerse sin problemas. Siempre hay que contar con la familia y trabajar las mismas normas en casa que en el colegio. Personalmente, a las familias les recomiendo, siempre que se pueda, que se tenga una mascota que ellos deban de cuidar, y realizar un deporte. No debemos dar más que la justa importancia a sus conductas. El niño TDAH normalmente aprende que con una rabieta gana lo que quiere, y se lleva un susto tremendo cuando se pasa llorando y pataleando horas y nadie le hace caso, además suelen ser muy dependientes de atención. Debemos ganar el pulso a la conducta, que no al niño, una vez el niño sepa que no se va a salir con la suya, trabajar va a ser mucho más fácil. En secundaria todo es más complicado porque tienen tantos profesores como asignaturas, entran una hora se van y entra el siguiente. Por lo que llevar un cuadro de puntuación de conductas es muy difícil, y la involucración del profesorado suele ser menor, quizás haya excepciones que confirmen la regla, pero por lo general es así, porque prima el resultado, en primaria prima más el proceso. Prima el resultado porque encima de nuestras cabezas tenemos esa losa llamada hoy en día PAU. Pero sí podemos trabajar a nivel familiar, sí podemos tener protocolos de conducta en el centro tanto para alumnos como para maestros, el alumno siempre tiene que tener claro lo que puede ocurrir, sí podemos realizar castigos en los recreos (hecho que no se suele realizar)pero castigos educativos, hay que tener en cuenta que cuando hablo de castigos lo digo en sentido educativo, cuando castigo a la vez tengo que saber que me castigo a mí, dado que voy a realizar una actividad con el alumno, no lo pongo en un rincón a escribir, o a copiar cien veces no diré palabrotas, igual leo, que me lee, y sobre todo, la realización de adaptaciones curriculares, marcando las pautas de actuación y por ejemplo ponerle deteminadas tareas, como ser el encargado de hacer o mirar determinadas cosas, como colocar o catalogar libros en la biblioteca en momentos en los que no haga nada, por ello son tan necesarios los buenos protocolos de conducta, y por ello necesitamos buenos orientadores que marquen esas pautas. También sería fundamental que las personas que estuviesen de guardia o sustitutción pudiesen hacerse cargo en un determinado momento expres del alumno. El caso es probar, y no pasa nada por equivocarnos, así aprendemos.
No te hagas preguntas, a cerca de si se puede o no se puede hacer, simplemente haz las cosas, sí salen bien, funcionan, pero seguramente solo con ese niño o grupo de niños.
Si necesitas o quieres algún tipo de información, pídele a tú hermano mi email. Saludos. Ruth
Muchas gracias por la respuesta y por el ofrecimiento :) Voy a presentarme este año a las oposiciones de Orientación,me parece un trabajo guapísimo pero muy complicado, sobre todo si no se trabajó nunca como maestro.
Saludos para ti también y gracias de nuevo
Es una gran pena que tengamos unos ideales de una educación centrada en el alumno y que además de poder intentar ponerlo en práctica en el aula, nos topemos siempre con alguien/algo que nos desmotive en nuestra magnífica labor profesional.
Lo que más me toca las narices es que para aprobar una maldita oposición tienes que saber leyes en las que siempre se menciona QUE LOS ALUMNOS TIENES QUE ESTAR MOTIVADOS, y me pregunto: ¿Cómo los vamos a motivar ateniéndonos a la realidad que existen en la mayoría de los centros educativos?
Pero todo esto no nos tiene que desmotivar, querida amiga. De todo lo malo se aprende, y que nos sirva como "no-ejemplo".
Les dejo un articulo sobreuna mesa redoa ue se ha realizado en el programa salud y calidad de vida para puntoradio. http://www.vivirmejor.es/es/psiquiatria/noticia/v/27/actualidad/tdah-trastorno-por-deficit-de-atencion-con-hiperactividad-diagnostico-y-tratamiento-04198.html
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