miércoles, 18 de marzo de 2009

Difícil rebatir sin argumentos

Felipe González acaba de decir en una entrevista en la cuatro:"No estoy de acuerdo con la frase:"a los amigos se los elige"; estoy de acuerdo con la frase: "a los enemigos se los elige", hay personas con las que nunca me sentaría a tomar un café.
Totalmente de acuerdo.
El otro día discutía con un conocido sobre si las cosas que hacemos a diario las hacemos porque sí, o las hacemos con alguna intención. Yo decía que hay cosas que hacemos porque , pero al final pensándolo y escuchándole, quizás tenga razón. Yo le puse el ejemplo de las donaciones, bien, contestación: hay gente que las hace para desgravar, otras personas lo hacen simplemente por el hecho de sentirse bien, o para poder decirlo y que la gente piense lo generosos que son, o simplemente por ideas religiosas, éticas o morales, pero no porque sí. La verdad, me quedé sin contestación. Si alguien puede ayudarme a la réplica, por favor, que me mande un email o me haga un comentario. Pero lo mejor de todo, fue que ayer, dando un repaso a mis blogs de cabecera, a los cuales soy adicta y una "echa de menos"(esto lo explicaré en otro momento), en el siguiente blog http://bienaventuradoslosque.blogspot.com/ (Sociología de barra de bar), encontré una entrada en la opinaba lo mismo que mi conocido, pero en este caso habla del amor. Comenta lo siguiente : "Quiero a fulano porque me da estabilidad, porque tenemos una relación sexual fantástica, porque es un hombre honesto que se que no me defraudará o simplemente porque me hace feliz. Estoy con mengana porque es una buena persona que me cuida, porque es tan dulce que hace que mi vida sea mejor, porque disfruto de noches fantásticas con ella o porque se que será una madre ideal para mis hijos. Sea como sea, recibes bienes intangibles de esa relación" y finaliza con esto: "Cuantos más años pasan y más parejas conozco, más segura estoy de que no amamos porque sí. Hay motivos. Más o menos ocultos, motivos obvios o que preferimos esconder hasta para nosotros mismos. Pero están. Y esos motivos hacen que muchas veces relaciones que desde fuera parecen inexplicables dejen de serlo. Es el dato que nos faltaba para comprender lo que parecía absurdo. Es la explicación materialista del amor."
Siempre me decanto más, por el lado científico de cualquier asunto, y como he dicho antes, por mucho que pienso, que es lo que hago porque sí, sin pensar, no encuentro nada. A menos que encuentre algo, deberé cambiar de opinión, porque sino se puede refutar, no se puede uno obcecar.

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