Recuperar viejas amistades ha sido más sencilo y gratificante de lo que nunca hubiera esperado. Hacía, yo creo, más de diez años que no tenía relación con M.J, ni con S.C. Con la primera por algún supuesto problema adolescente, que aunque intentamos recordar, ni nos acordamos, ya veis la gravedad del asunto. Y con la segunda, simplemente porque la vida nos llevó por distintos derroteros. El caso, después de ya digo más de diez años, las tres vivimos en la misma calle, casualidades de la vida. Las tres somos de Lena, las tres nos conocemos casi, casi, desde que nacimos, y las tres tenemos muchos recuerdos muy buenos juntas (incluída algunas peleas y tirones de pelos), y eso, quieras o no, nunca se olvida. Así que, a raíz de una visita al médico y un encontronazo casual, un encuentro con la madre de otra, y esto del facebook, decidimos quedar y poner remedio a años de lejanía. Y sinceramente, aunque nuestras vidas han cambiado, hijos, maridos, y experiencias vitales, sentí seguir estando con aquellas niñas de uniforme que jugabamos en el patio del colegio. Miles de recuerdos se amontonan en la cabeza, colegio, cumpleaños, primer cigarrillo, primeros amores, mesitas y tocamientos (esto tendrá que explicarlo S.), pasta de dientes (esto lo recordé hoy por la mañana), campamentos, salidas varias...
Así que he decidido llamar al barrio Wisteria Lena (como el barrio de mujeres desesperadas "Wisteria lane"), porque semanalmente nos juntaremos una rubia, una pelirroja y una morena, a tomar café.
P.D.: aunque no las haya visto en tanto tiempo, ni tenido ni siquiera contacto con ellas, tenerlas cerca, me hace sentir menos sola y más segura, en una ciudad que en el fondo, para las tres, no es la nuestra.
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1 comentario:
Esto de estar embarazada me parece que altera las hormonas.Besos
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