domingo, 5 de abril de 2009

Nunca he pensado en...

Ayer parque principado estaba abarrotado de gente. La culpa mía, ¿quién demonios me manda ir a comprar a Parqueprin teniendo el Alimerka más cerca? En fin, en nuestro paseo rutinario por la fnac y mientras leía el reverso de un libro, my father me pregunta ¿te das cuenta de cuantas personas se sientan delante de una máquina de escribir o un ordenador y escriben una historia? En ese momento me giré y miré todas esas estanterías abarrotadas de libros, mi menté por un instante, metamorfoseó esos libros en personas, los veía apretados unos contra otros como metidos en una lata sardinas, gritándome "ey, escógeme a mí, librame de esto"gracias a dios, duró solo unos segundo, porque sino ya me veía en la consulta de Vallejo Nájera.
Cuando escojo un libro, nunca pienso en el autor, evidentemente, hay veces que compro libros porque el autor es conocido, porque me han gustado otros libros suyos, porque está de moda, porque es un clásico, porque se volvió loco... pero nunca he pensado en el laborioso trabajo de escribir una novela, ensayo...nunca me pregunto dónde lo han escrito, si lo han hecho en un año o en diez, en qué pensaría el autor cuando lo hacía, si quedó satisfecho con su obra, si no le gustó en absoluto...si acababa de salir de una relación tormentosa, o si está felizmente casado. En realidad nunca me ha importado, no me importa su vida, sino su obra.
Nunca me ha resultado difícil hablar en público, ni contar cuentos, no me cuesta inventarme historias y después crear distintos finales, pero en cambio, me cuesta escribir. Sería una pésima escritora, y creo que todo ello se basa en mi falta de paciencia. Mis libros serían de dos páginas máximo porque en seguida querría saber el final. Esto me pasa cuando leo, o cuando veo una película, al minuto dos, ya esto elucubrando como terminará, por eso, pocas veces me sorprenden los finales, ya que en la mayor parte de los casos, ya me los he imaginado y cuando me sorprenden me maravillo como cuando no sabía quién eran los Reyes.
A la conclusión a la que llego, es que un escritor bueno o malo (porque para gustos colores), tiene que tener paciencia, deleitarse con cada palabra que piensa, saborearla, olerla y finalmente plasmarla en un papel, junto a las 60. 000 anteriores y pensando ya, en las que le restan.

4 comentarios:

YAIZA dijo...

Hi Ruthy,ya he llegado, pero llevo casi dos días sleeping.
En relación con tu "artículo" no estoy de acuerdo, ya que creo que serías una buena escritora y yo tu asidua lectora.
Estoy enganchada a tu blog, eres mi escritora favorita y tu best seller es "El penamiento se hace palabra" written by Pandora.
XX

yaiza dijo...

Perdona por la errata anterior,"pensamiento".

Anónimo dijo...

Hola Ruth

A mí me gusta cómo escribes. Las frases te salen fluidas, no son espesas, son más bien dinámicas... como tú, vamos. Anímate y escribe algo, aunque sean pequeños relatos. Tu potencial debe ser explotado.
Adi

Anónimo dijo...

Chicas, os lo agradezco mucho, pero vuestra opinión no es muy objetiva porque parto de la base de que me quereis. Jaja, besinos desde miranda.