miércoles, 14 de mayo de 2008

2 tubitos

Hoy ha sido la primera vez en mi vida que me han sacado sangre. El médico me mandó una analítica, y hasta el último momento estuve pensando si ir o no, tome aire y fuerzas y me decidí a ir, pero claro siempre me tiene que pasar algo, os cuento. Llegué a las ocho menos diez porque la cita era a las ocho, estaba cerrado así que tuvimos que esperar fuera, entro, pedimos la vez y espero a que me toque, cuando tengo que entrar, la enfermera me pide los papeles ¿que papeles?, evidentemente los que me había dado el médico, como no los llevaba no me podían sacar sangre así que vuelta a casa y otra vez al centro médico y otra vez a esperar la vez, casi casi se me quitan las pocas ganas que tenía, pero como ya estaba decidida, volví. Entro en la sala y me veo a un chaval (unos 15/16) tirado en la camilla y a su madre dándole aire, y llorando porque no quería sacarse sangre, estaba cardíaco, así que le digo: oye mira, levanta de ahí porque la siguiente en tumbarse en la camilla voy a ser yo; el chaval se lo debió de tomar en serio porque se levantó, así que nos pusieron a los dos juntos, pero cuando le iban a sacar sangre, me mira y me dice: si no te importa, me voy a volver a tirar en la camilla y si tú también la necesitas, la compartimos. Me entró tal ataque de risa, que ni me di cuenta que la enfermera me pinchaba. Al final dos tubitos en dos segundos. Si llego a saber que era esto, hubiese ido mucho antes.

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