martes, 22 de marzo de 2016

Placeres

Hasta hace relativamente poco tiempo tenía la creencia que quien decía no tener tiempo para leer era porque realmente no quería leer. En parte sigo creyéndolo, pero por otra pienso que el cansancio merma el gusto por o casi todo. Esta semana tengo tiempo, me gustaría no tenerlo porque es tiempo malo, tiempo que pasas acampañando sin poder hacer más que simplemente estar. Y para comenzar después de mucho tiempo inerte, te elijo a tí, a mí preferida, a quien si hubiese muerto me hubiese creído reencarnada,  a Elvira. Me compro su último libro y siento hervir las endorfinas.  Tal es así que lo devoro en dos días. Quiero más, por el miedo quizás a que no volveré a hacerlo en mucho tiempo pero necesito placeres vanos. Te elijo a tí,  León. Sólo pido placer. Y al fin y al cabo, la lectura, es lo que debería ser, un verdadero placer.

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