lunes, 16 de septiembre de 2013
Cometas por el cielo
Hay días y semanas geniales, y esta última ha sido así. Volar cometas, o montar en bici, han sido experiencias nuevas y muy gratificantes tanto emocional como corporalmente. Comenzamos la genial semana de domingo. Mi marido y yo nos tomamos el día libre y nos fuimos al mercao a Grao,de allí salimos con una hogaza de pan, una vuelta chorizos, y unas cañas prestosísimas con un par pinchinos. Dirijímonos a comer al Llar de Viri en Candamo. Una casona rural decorada con encanto, una comida casera pa chupar los dedos. Por recomendar os recomendaría la ensalada de tomate bien casao y por supuesto la fabada. La semana siguió con excursiones al prao de detrás de casa, que después de vivir en plena urbe, valorase mucho más. Mantina, merienda y agua en termo para pasar la tarde. Prau pa´riba y prau pa abajo volando la cometa venida de la gran ciudad, hizonos pasar unes tardes más que geniales. El sábado, arrancamos temprano dirección la senda el oso. El sol se abrió paso entre las nubes, Paca, Tola y Furacu, hicieron las delicias de la mi nena, puesto que ahora pues velos sin necesidad de esperar a la comida. Deporte y naturaleza, fue la mezcla perfecta para que mi hija no aguantase más y se nos durmiese en la bicicleta. Lo que nos dio tiempo a tirar una toalla debajo de un árbol, sacar el bocadillo tortilla mi güela y un par de kinder buenos y descansar mientras los pajarinos, les vaques y los osos, nun taban a más de un kilómetro. Al día siguiente, comida con las mamis de Tineo. Durante un año escolar, viajábamos juntos a Tineo. Una hora pa ir y otra pa venir. Jornada partida, por lo que nos quedábamos a comer en el centro. Pasaba más horas con ellos que con mi familia. Salíamos a las ocho y llegábamos a las siete. Más que compañeros, amigos. Asi que reunirnos de vez en cuando es cogerlo dónde lo de dejamos. No hay silencios, más que nada porque somos como cotorras. Lo único que nuestras conversaciones han pasado de alumnos a hijos. Ahí es dónde notamos el paso del tiempo.
P.D.:Lo genial y lo bueno hay que vivirlo, sentirlo, disfrutarlo y recordarlo, porque estos momentos, son los que nos dan ánimos y fuerzas para los no tan buenos...y el invierno, va a ser eterno.
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