jueves, 14 de julio de 2011

Late, late, la vida late

Hoy es un día muy especial. Ya la habíamos visto antes, pero era un garbanzo, luego fue una fabina, pero hoy la hemos visto moverse, hemos visto su cabecita, sus piernas, como estiraba sus bracitos, y las lágrimas corrían por mis mejillas como dos torrentes, mientras Lobato me sonreía y apretaba mi mano. El corazón sonaba como una locomotora. De momento, todo va perfecto. 90% de posibilidades de que sea niña, así que en Enero tendremos con nosotros a nuestra deseada Adriana, pero por si al sexo, le da por cambiar, que todo puede ser, querremos con locura a Miguel.
P.D.: los nombres, homenaje a los abuelos, no podía ser de otra manera.

1 comentario:

yaiza dijo...

Menuda emoción queridos papis.Me encantan los nombres.Es una experiencia inolvidable,el poder sentir los latidos de la personita que llevas dentro,vuestra hija.
Me alegro mucho que estés tan contenta con tu nueva vida,te la mereces.Muchísimos besos querida amiga.