Bajé en coche con Nuria y Nani, ya que Lobato trabajaba y nos dedicamos a pasear y recorrer, eso sí, buscando sombras.
Para lo hora de cenar, llegó Lobato.
Fuimos a cenar al restaurante Jose María, no es por nada, pero creo que es el mejor, también cuentan que el Cándido y el Bernardino están muy bien. Como no, no podíamos irnos sin probar el cochinillo. Si quereis mi opinión, a mí, me supo mas bien a pollo. Traen el cochinillo, lo parten con el propio plato que te lo sirven, todo un arte, y eso sí, sin patatas ni nada, barato, no es, pero son cosas que hay que probar.
Al día siguiente, nos dedicamos a conocer el Alcazar, como dije, precioso.
Paradita en el Castillo de la Mota en Valladolid, y comidita en Tordesillas. Llegamos a casa reventaditos.
Como Lobato me había prometido un fin de semana sólo para mí, y que pidiese por esa boca, al día siguiente y con 40 grados, pocas eran las opciones, playa, piscina o....sí!!! Balneario de las Caldas. Nos fuimos de balneario, y debo decir que está genial, de todos los que fui, el más grande y el más currado, está precioso, sobre todo la zona de piscinas de contrastes, lo pasamos como críos. Después comidita en el propio Balneario, super bien, y vuelta a casa.
No pudo ser mejor, ni más perfecto.
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