martes, 14 de septiembre de 2010

Correr un tupido velo

El lunes a las once, La petar, tenía un examen de álgebra en Madrid, al que no podía faltar. ¿Problema? ¿Por qué? Os preguntareis. Bien, fácil respuesta. Porque tenía otro en Mieres a las siete de la tarde. La solución fue, que me plantase en Madrid y la recogiese a las doce y viniésemos pitando para Asturias, y todo eso, rezando para que los mineros nos dejasen pasar sin problemas. Pensando en el tute que debería meterme, decidí ir a pasar la noche a Palencia, y de paso recoger a la Petar 2, y así que viniese conmigo. Y eso hicimos, a las doce en punto estábamos en Madrid y a las cuatro y media ya llegábamos a Pola. No sin menos inconveniente que esperar a que pasase por Pola la vuelta ciclista. Hasta aquí, misión cumplida. Pero ganas me dieron de asesinar a alguien, cuando me llama al rato, la madre de la susodicha, y gritándome me dice que la muy lerda no tenía hoy el examen, sino el próximo lunes. Mejor no volver a hablar de ello.
De lo malo, decir que en la cafetería de la facultad, dos cafés y una palmera de chocolate, 1,95€.
P.D.: La petar nos vino contando todas las aventurillas del colegio mayor, es más no dejó de hablar hasta que se quedó sopa, bien por el cansancio de haber estudiado la noche anterior, o bien por el cansancio de quince días de fiestas y novatadas. Y aquí va una novatada, esto es lo que tienen que gritar cuando un vetarano la manda que se presente:
Se presenta la puta y vil novata.........
procedente de la ganadería de ........
que habita en la cuadra..............
del ......... y aspira a fracasar en sus estudios de..........

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