Esta semana ha sido un espejismo, el sol lucía con fuerza, hemos sacado los vestidos y las sandalias, y por lo que las previsiones cuentan, deberemos de volver a guardarlas. El fin de semana me recordó a Yecla, con tanta luz y tanta claridad a la que los asturianos no estamos acostumbrados, y no somos capaces a disfrutar, pensando que es algo pasajero. De todos modos, limpié la mesa y las sillas del jardín, llenas de polvo después de un invierno pasado por agua y nieve y saqué las tumbonas. El finde fue provechoso, fuimos e hicimos muchas cosas, entre ellas tomar el vermut en las Caldas, primero en el golf, para echarle un ojo a mi golfista profesional, y luego en el pueblo en donde nunca había estado, a propósito, me encantó el balneario. De tarde disfrutamos del jardín, de la mesa recién limpia y de la nueva sombrilla que montó Lobato. De noche, nos acercamos hasta las fiestas del pueblín e intentamos echar un par de bailes, aunque mi cuerpo es incapaz de doblarse y mi oído incapaz de seguir el ritmo, así que después de varios pisotones y una orquesta que no nos tocaba tachín tachín (ya de ir a una fiesta de prau, bailar el tachín tachín, no a Ryana), decidimos dejarlo.
El domingo tocaba la Ascensión en Oviedo, la verdad que estaba precioso el mercau Astur, los guajinos flipaban con las vacas y los paseos a caballo (en fin, mejor fuesen de paseo más a menudo por pueblinos asturianos y viesen más vaques y más bichos, porque manca narices que los guajes de oviedo flipen con vaques, que lo hagan los madrileños bueno pero nosotros nun podemos perder determinaes costumbres. Desde que trabayo con la mi profe de asturiano, cada día prestame más reinvindicar el uso el bable, que paez que lo que ye nuestro defenestramolo o pareznos menos), Gascona estaba repleta de xente, que como los caracolinos, salimos de casa, cuando fai sol. Así que prestó, si eso, prestaron unas sidrinas o unas cañas al cobijo de un sol, que todos sabemos, no ye duradero.
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1 comentario:
Lo mejor ver en la carpa de Tineo a una niña oriental que tocaba la pandereta y cantaba vaqueiradas, y muchos paisanus dais verguenza que los escuiten falar.
(Perdon por las faltas porque he nacido en la calle santa susana y el poco bable que sé, es de oido, por mi güelu Lulo ,vaqueiro).
Saludos.
Te leo aunque no te deje mensajes.
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