Lo prometido es deuda, así que hoy que tengo algo de tiempo, voy a contar nuestro periplo por tierras italianas. Erase una vez un día, en que la Ana y yo nos fuimos en
Alsa (eso sí, supra) a Santander a coger un avión
vía Milán, estuvimos esperando en el aeropuerto cosa de 5 horas, porque mujer precavida vale por dos. El avión salió puntual, y como siempre me tocó al lado de un
friki que venía de los San
Fermínes, que el hombre no se había duchado en cinco días, encima tuvimos turbulencias así que el pobre hombrecillo oloroso, sólo hacia que agarrarme del brazo. A todo esto, en el avión ibamos a comprar los billetes de autobús vía Milán, pero la azafata nos metió miedo en el cuerpo diciéndonos que dos mujeres solas no podían salir por Milán de noche y menos ir a la estación de autobuses solas, así que decidimos no sacar el billete de vuelta, ya que era a las cuatro de la mañana, a ver como narices volvemos a
Bérgamo, pensé yo( es el aeropuerto dónde aterriza
ryanair, y se tardan unos 45 minutos en llegar a Milán y allí precisamente teníamos que volver para coger el vuelo rumbo
Sicilia). Como digo, llegamos puntuales a
Bérgamo (luego hablaré del pueblo), cogimos el autobús rumbo Milano, y una vez en la estación, un taxi al Hotel, osea que a la una y algo
estábamos ya en la habitación, la verdad que
pa lo que nos costó, estaba estupendo, 75 € persona tres noches, desayuno
incluido. Hala
pa la cama, al día siguiente desayunamos y nos fuimos en tranvía (que paraba justo delante del hotel) al centro, unos 10
minutillos. Personalmente Milán no me gustó un cuerno, no tiene nada que ver, y en el primer día lo vimos todo, el
Duomo, la galería esa
super pija, el teatro Scala, un castillo, pero lo que más me gustó fue el parque de detrás del castillo, allí van los milaneses a tomar el sol, pasear en
bici (porque allí va
tol mundo en
bici)... ese día fue
completito, llegamos al hotel, nos cambiamos y de
marchuki por Milán (a todo esto con la mosca de que dos mujeres solas no pueden salir de noche), la zona de marcha nos quedaba bastante cerca, los bares bueno bien, pero la edad media eran unos 25, todos los bares tenían
buffete y mientras se comían una
paellita, se tomaban un
mojito (que se va a hacer, son así), vamos que Ana y yo empezamos por un
mojito, y luego creo nos probamos todos los combinados de la carta, como no entendíamos lo que era, pues a dedo, yo me pedí uno que llevaba hasta fresas
ayyy que empalague, pero como estaba el camarero. Lo mejor, la
super tormenta que calló de noche, hasta granizaba, y vamos que no nos pasó na de na, pero de
naaaa. Al día siguiente, muertas, día lluvioso, así que dimos unas
vueltecillas, y a descansar al hotel que nos teníamos que levantar a las 2.30 de la madrugada para ir a por el autobús. Menudo sueño, encima lloviendo a cántaros, con playeros de tela y el chubasquero de los chinos, en fin, que tampoco nos pasó na en la estación, lo más, que Ana me sacó una foto, y vino un
friki a preguntar si había salido en ella,
no se igual pagaba derechos de imagen. Vale, nos vamos rumbo a
Bérgamo a coger el avión vía
Trapani (
Sicilia). El avión sin ningún retraso así que llegamos a
Trapani sobre las 9 de la mañana, madre, que pueblo más feo, ahora os cuento más detenidamente. A ver,
trapani debe de ser el pueblo menos turístico de toda
Sicilia pero como era
baratín, pues claro ahí que nos fuimos, gracias que habíamos alquilado un coche
pa irnos tres días por ahí, porque una semana entera en ese pueblo no se yo. La playa era una auténtica
guarrada, Ana y yo no pisábamos la arena por miedo al tétanos, y lo que más me alucinó, no había
PUBS, alucina debe de ser el único pueblo del mundo sin
pubs, la gente se dedicaba a pasear y pasear, a sentarse de
terracita en
terracita y venga,
pa casa, y claro eso hacíamos nosotras, para quién no se crea que no había
pubs cuento la anécdota: yo como vosotros, a los dos días no me podía creer que no hubiese, así que allí que nos plantamos en turismo y le pregunto a la chica, vamos, que va, y saca una libreta de direcciones y se pone a buscar a ver si había alguno ¡¡¡¡la de turismo no sabe si hay
pubss!!!! efectivamente no había, vamos
pa no mentir ni ser exagerada creo que había dos, en casa cristo del pueblo, el
Risto Bar, encima con ese nombre no me daba buena espina, no fuimos claro. Bueno continuemos, el hotel se llama
Palazzo Serraino, es una habitación con cocina y baño, la verdad que nos encontramos
super bien, muy limpio, todos los días nos ponían unos
croassant. mantequilla, mermelada, leche y agua y la cocina estaba bien servida de potas y demás, todos los días hacíamos la compra en una
tiendina siciliana, en dónde la paisana hasta nos daba recetas de cómo hacer la pasta al estilo de allí. Nos hicimos amigas de la chica que trabajaba en el hotel, que era Rumana, y llevaba ocho meses allí pero no
veáis la tía como hablaba ya el italiano, y el inglés ni te cuento, salió un día con nosotras de noche,
flipo claro, pero nos enseñó bastantes cosas, sobre todo palabras guarras en italiano, creo que era
cacho grosso (Ana,
ayúdame) vamos que era lista. Los días que cogimos el coche, nos fuimos de rutas,
Scopelo, Cabo San Vito (Ana sabe la historia de este Santo, creo que lo quemaron en aceite), eso sí ahí las playas
super chulas y lo que me encantó fue la Reserva del
Zíngaro, aunque no llevábamos el calzado adecuado (si vais, ir con playeros), otro día nos fuimos a ver ruinas (
Segesta y la otra no me acuerdo como se llamaba), pasamos por
Marsala, pero es que las carreteras eran tan horribles que parecía no avanzabas,
ah, bueno y que decir de los conductores, allí creo que les dan el carné sin examen, pero fue lo que menos me preocupó, ya sabes, si no puedes con ellos... Vale, otro día nos fuimos a
Palermo, que bueno, encanto encanto, no tiene mucho, pero la catedral muy bonita. También nos fuimos a unas islas llamadas
Egade (o islas del viento) concretamente a
Favignana, nos cogimos una
bici y a recorrer las calas, a Ana le voló el pantalón y le calló en todo el agua, por algo las llaman islas del viento. Bueno y ahora voy a explicar lo del título de esta entrada, cuando llegamos a Milán vimos hombres
guapísimossss (hombre había de todo, pero los guapos eran guapos de verdad), pero en
Trapani los hombres a parte de ser feos, pero que muy feos, es que eran enanos, me llegaban por las...bueno digamos las axilas, madre mía, nunca había visto tanto hombre bajo junto, así que llegué a la conclusión de que deberían darles la independencia, a
Sicilia claro, porque no tienen nada que ver, los italianos con los
sicilianiniss,
nose, quizás fuese la zona, deberían de cerrar el aeropuerto, por los genes digo. A la vuelta cuando llegamos a
Bérgamo, nos fuimos a conocer el pueblo, puesto que la espera por el avión de vuelta a
España era de 7 horas, ¡qué pueblo más guapo!, me gustó mucho más que Milán, ¡qué hombres más altos! ya no digo guapos digo ALTOS, que lujo,
Bergamo tiene como dos ciudades la alta, que es como la zona antigua, y la baja que es la zona financiera y comercial, tiene un funicular para subir, y la parte alta es preciosa, vamos recomendado 100%. Muchas cosas más nos pasaron pero más o menos reducido fue así. Pongo unas fotos para dar fe.
Esta es la catedral de Milán, merece la pena verla, pero nos hicieron ponernos la chaqueta para entrar porque claro, con estos tipazos hasta los Papas se revolverían en sus tumbas.

Pongo esta foto, porque no adivinaríais nunca dónde estábamos, sin más, es la oficina de turismo de Milán, una de las cosas que más me gusto.

Mi primer trozo de pizza, luego acabaría hartita de pasta, pero en ese momento, me encantó. Italia no es muy caro si te alimentas de pizzas.

Donde fueras, haz lo que vieras, y como allí todo el mundo metia los piececillos en las fuentes eso hice, y bien que lo agradecí, fijaros en el chorro parece que estoy...
En el castillo, como siempre haciendo el pijo, luego me metí en una tumba, otro día la cuelgo.
Favignana, lo que se ve al fondo es la isla de Levanzo, eramos igual que en Verano Azul.
Cabo San Vito, aquí conocimos a una señora Mexicana, con una vida super interesante.
Las ruinas, vistas unas vistas todas.
Erice, un pueblo con unas vistas espectaculares, estaba al lado de Trapani, y hasta aquí tuvimos que venir a comprar regalitos, porque era el pueblo turístico más cercano. (En trapani no había donde comprar los típicos souvenirs, ni eso había)
La catedral de Palermo, lo más guapo que tiene.
De Trapani solo voy a poner esta foto, que refleja lo que hacíamos todas todas las noches, caminar y luego sentarnos a tomar unas Coronitas, pero ni eso pudimos hacer, puesto que el tercer día acabamos la existencia de Coronitas y nos tuvimos que pasar a la nacional. Lo bueno que cada noche había conciertillos en los bares, y la verdad, algunos cantaban y tocaban bien, un grupo cantó la canción de Manu Chao, versionandola como: "Berlusconi ilegal"
Pizza al peso.
Bergamo, precioso, vistas de los Alpes, en la foto no aparecen, pero se ven, palabrita de los boys scouts.
Y por último, y para confirmar que no miento en cuánto a la estatura de los susodichos, aquí os pongo esta foto de la cabina de teléfonos, y juro, que no era de minusválidos.
P.D: en Milán nos comieron los mosquitos, 15 picaduras en una pierna, 17 en la otra, y claro, como les debo de tener alergia, parecía que no tenía pierna, me daba hasta verguenza pedir la crema en la farmacia, menuda cara de asco me ponían, parecía que tenía la lepra.
P.D2: en Trapani comimos pizza en forma de cono, que buena, debería patentarla aquí. Lo típico allí era el pez espada y el atún.
P.D3: por mucho que me queje del pueblo, sólo recordar lo bien que se está de vacaciones, me hace llorar (ay, pero si yo sigo de vacaciones, bueno lloro por Ana), aunque el año que viene, me voy a Alemania o a Moldavia, que me dijo Víctor, que era el país con la media de tíos más altos por metro cuadrado.
4 comentarios:
Corrección: se escribe CAZZO... y quién quiera saber qué significa que se apuente a salir el viernes..!!!
Hola! soy raúl, el amigo de Rafa. está muy bien tu blog, muy completo. vaya fotos mas chulas, a ver si qdamos un dia para tomar un café (o sidra jeje). un bs.
Hola Raúl, cuando querais me llamais y tomamos algo, eso sí, pasamos de cafés y nos vamos a sidras directamente, a ver si nos vemos este domingo. Un besote. Pandora
Bueno, aunque los sicilianos no parezcan italianos... creo que os lo pasasteis estupendamente. Este domingo ya sabes que nos vamos a Cangues (de Onís) y que si no tienes nada que hacer estás invitada a venir.
Un besín cariño.
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